@cineuc: Del 6 al 17 de Julio, Ciclo Cine UC, Medio Siglo de Comedia Francesa


El hombre de RioDesde este miércoles 6 de Julio al domingo 17 de Julio (Miércoles a domingo, 16, 19 y 21.30 hrs. Sábado, 19 y 21.30 hrs.), Cine UC (Avda. Libertador Bernardo O’Higgins 390 – Santiago – Chile) exhibirá el ciclo Medio Siglo de Comedia Francesa 1964-2013, muestra que cuenta con el apoyo del Instituto Chileno Francés. La entrada general tendrá un valor de $2.500 y convenios 2×1: Grupo Cine UC; TUC; Club de lectores El Mercurio; DuocUC. Para más info de la programación visite: http://cine.uc.cl/index.php/programacion.

El Hombre de Río (L’homme de Rio), de Philippe de Broca (1964)
Recién llegado de servir con su regimiento, el soldado Adrien Dufourquet (Jean-Paul Belmondo) es insospechado testigo del secuestro de su novia (Françoise Dorléac, tempranamente fallecida hermana de Catherine Deneuve), hija de un famoso antropólogo. Sin pensarlo, Dufourquet va al rescate, aunque eso signifique llegar a Brasil –a Brasilia, a Río de Janeiro- donde comienza un periplo cuya excusa es un tráfico de estatuillas aborígenes. Una aventura sin pausas que aprovecha los telones naturales y urbanísticos para llenar la pantalla de acción, color y humor.

Las tribulaciones de un chino en China (Les tribulations d’un Chinois en Chine), de Philippe de Broca (1965)
Basada en la novela homónima de Julio Verne, publicada serialmente en 1879, esta comedia de aventuras es un viaje acelerado por un país remoto, a cargo de un millonario aburrido (Jean-Paul Belmondo) que quiere acabar con su vida. Nada le resulta, así que deja su destino fatal en manos de un tercero. Pero conoce a Alexandrine (Ursula Andress) y ya no quiere morir. ¿No es ya tarde para arrepentirse? Favorito del joven Spielberg de los 60, De Broca corona en esta cinta las artes de la coreografía y el montaje para así no dar respiro al espectador.

La Fuga Fantástica (La grande vadrouille), de Gérard Oury (1966)
Junto a La vida en el castillo, del mismo año, La fuga fantástica rompió con una especie de tabú de dos décadas relativo a mirar la ocupación nazi desde la comedia. Y se convirtió en el mayor éxito de taquilla en la historia del cine francés. Corre 1942 y un avión inglés es abatido en los cielos de París. Los tres ocupantes alcanzan a lanzarse en paracaídas y llegan a distintos lugares de la capital, siendo ayudados por dos civiles (Louis de Funès, Bourvil), que insospechadamente se convierten en miembros de la Resistencia.

Oscar, de Edouard Molinaro (1967)
Oscar fue una de las obras teatrales que alcanzaron el éxito en la gran pantalla de la mano de ÉdouardMolinaro (La jaula de las locas). Bertrand (Louis de Funès) es un tipo adinerado que lleva una vida apacible… hasta que un día su hombre de confianza le pide la mano de su hija, Colette, de quien es amante, y le confiesa que le ha venido robando por años. Para peor, ocurre que Colette también tiene guardados un par de secretos. En 1991, John Landis dirigió un remake hollywoodense con SylvesterStallone en el protagónico.

Alto, rubio, con un zapato negro (Le grandblondavec una chaussurenoire), de Yves Robert (1972)
El coronel Toulouse (Jean Rochefort) es un jefe del servicio secreto que quiere despistar a otros elementos del aparato de seguridad que están tras sus pasos. Con este fin, hace creer a medio mundo que un anónimo violinista (Pierre Richard) es en realidad un temible espía internacional. Lograda parodia de los procedimientos del thriller, pródiga en interpretaciones solventes y dueña de un ritmo ad hoc, esta película de Yves Robert conoció un gran éxito, que llevaría al director y a su guionista (Francis Veber) a realizar una segunda parte en 1974.

Una chica tan decente como yo (Une belle fillecommemoi), de FrancoisTruffaut (1972)
Hay quien afirma que François Truffaut es un realizador feminista. Si tal fuera el caso, este singular muestrario de humor negro bien podría ser el más feminista de sus filmes. Un sociólogo (André Dussollier) prepara una tesis sobre la criminalidad en las mujeres basándose en el caso de Camille Bliss (BernadetteLaffont), joven bella, juguetona y elusiva que está en prisión, sospechosa de haber dado muerte a más de uno de sus numerosos amantes. Laffont, a quien Truffaut había hecho debutar en su corto Les mistons (1957), ofrece un rol cautivante en esta cinta anómala y entrañable.

Le PèreNoëlest une ordure, de Jean-Marie Poiré (1982)
El colectivo teatral Le Splendid (que entre otros formaron Thierry Lhermitte, JosianeBalasko, Michel Blanc y Gérard Jugnot) trasladó de la escena a la pantalla esta farsa navideña. Es Nochebuena y una central telefónica orientada a la gente solitaria se ve perturbada cuando un par de personajes marginales trasladan a este espacio anodino sus querellas particulares. Los enredos y los accidentes se multiplican sin cesar en un filme que tendría en 1994 su remake hollywoodense, con la dirección de Nora Ephron (Locos en línea).

Los repodridos (Les ripoux), de Claude Zidi (1984)
A un policía experimentado y más bien corrupto (PhilippeNoiret) le es asignado un compañero joven y aplicado (Thierry Lhermitte) que poco y nada comulga con sus métodos. Eso sí, el paso de las semanas verá alterarse las percepciones y las conductas de este último. Dura y fría cuando debe serlo, esta buddymovie a la francesa sabe también sacarle punta a su faceta cómica, desarrollándose satisfactoriamente en ambos aspectos, sostenida como está en una puesta en escena funcional a las veleidades del relato y en un set de actuaciones descollantes.

La cena de los idiotas, de Francis Veber (1998)
Exitosa transposición de un hit teatral, es el propio autor de la obra quien escribe y dirige. Todos los miércoles, Pierre Brochant (Thierry Lhermitte) organiza junto a sus amigos una cena a la que cada quien debe llevar a alguien con pocas luces: el más espectacular de estos “idiotas” le da el triunfo a quien lo descubrió. Este miércoles, sin embargo, Brochantcree que tocó techo al llegar acompañado del funcionario gubernamental François Pignon (Jacques Villeret). Lo que no imagina es el desastre que se va a producir.

El placard, de Francis Veber (2001)
“Taquillazo” en el circuito chileno de arte y ensayo, esta cinta sigue los pasos de un contador (Daniel Auteuil) abandonado por su mujer y padre de un hijo adolescente, que cierto día se entera de que será despedido de la fábrica en la que trabaja. Acosado por el fantasma de la cesantía, echa mano a un último recurso: si se declara homosexual, la jefatura dará marcha atrás para evitar ser acusada de discriminación. Esta estrategia toma a todo el mundo por sorpresa y cambia la percepción que se tenía de un tipo más bien gris.

Cambio de dirección (Changementd’addresse), de Emmanuel Mouret (2006)
Recientemente instalado en París, David, un músico tímido y torpe (Emmanuel Mouret), se enamora de una joven alumna (Frédérique Bel), a quien intenta seducir. Su compañera de departamento, en tanto, lo aconseja, lo alienta… y hasta lo consuela. Comedia sutil, cuya levedad se construye a base de una acabada observación de los personajes, da cuenta de la filmografía singular y más bien subestimada de Mouret: rara avis, incluso dentro de la producción autoral francesa, que ha persistido en el cultivo de un cine de género “a la antigua”.

Camila regresa (Camille redouble), de NoémieLvovsky (2012)
Actriz de películas sin renombre, Camille Vaillant (NoémieLvovsky) es una mujer de “cuarenta y tantos” a quien el marido (Samir Guesmi) abandona por otra más joven. Reunida la noche de Año Nuevo con sus antiguas amigas del colegio, se ve trasladada precisamente a su época escolar: todo se ve igual a como ella lo recordaba, en los lejanos 80, pero ella sigue siendo la de “ahora”. Comparada con PeggySue, de Coppola, esteadramedia portentosa extrae lo mejor de un variado elenco para construir un relato que da lugar a un amplio rango de emociones.

Adieu, Berthe, de Bruno Podalydès (2012)
Comedia atípica del subgénero funerario, esta cinta de Bruno Podalydès tiene a su hermano Denis en el rol de Armand, un farmacéutico de la pequeña localidad de Chatou que había olvidado “un poco” a su abuela, Berthe, hasta que recibe la noticia de su fallecimiento. Junto a las preguntas prácticas de rigor (p. ej., si enterrar a la abuela o incinerarla), surgen otras más profundas (¿quién fue Berthe para él?) y algunas que lo obligarán a desplegar destrezas varias: qué hacer en casos como éste, por ejemplo, cuando se tienen una esposa y una amante.

2 otoños, 3 inviernos (2 automnes, 3 hivers), de SébastienBetbeder (2013)
Con 33 años, una vida sedentaria y más bien hedonista que su estado corporal parece denunciar, Arman (VincentMacaigne) ha decidido cambiar. En ese espíritu, y para comenzar, sale a correr. Por su parte, Amélie (MaudWyler) trata de hacer algo con su vida y en el intertanto… también corre. El primer encuentro entre ambos es algo más que una sorpresa. El segundo, nada menos que una puñalada en pleno corazón. Con un espíritu lúdico que a ratos la desborda, para bien y para mal, esta cinta visita en viejos y nuevos términos el territorio de la comedia romántica. Y en lo estilístico, asoma como la contracara de Cambio de dirección.

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Acerca de Claudio Antonio Díaz Muñoz

Editor general, Comunitty Manager y fundador de #StarWlog. Soy un fanático de #StarTrek, #StarWars y #Sharknado, Trabajo como Computólogo en Springfield

Publicado el julio 6, 2016 en acción, Cine, comedia, drama, Estreno, Evento y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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